domingo, 24 de junio de 2012

Una mejor amiga o enemiga

Por cuestiones de la vida o por naturaleza, nunca se sabe, siempre disponemos de un/a mejor amigo/a. Yo quiero hablar de la mía que es igual a la que tenemos todos, sin nada que destacar, sin nada que añadir pero que a muchos nos cuesta ver.

Ella siempre está ahí, para lo bueno y para lo malo. La noto más a mi lado en mis momentos bajos, en mis momentos tristes, en mis momentos de agonía.

Es cierto que muchas veces queremos desconectar de todo y disfrutar a solas de su compañía, hablarles, desahogarnos, pensar, decidir, pero aún así, siempre necesitaremos alguien a quien abrazar.

Soledad es su nombre, a veces su compañía nos viene bien y en otras no viene mal, pero siempre estará ahí, fiel a nuestro lado, fiel a nuestra compañía. 

Como aquel que va a una fiesta y se sienta en una esquina solo... solo con su compañía, aún así hay quien se acerca para ofrecerle un rato de calor humano, un poco de amistad, hay quien la coge y hay quien prefiere seguir con Soledad, porque no le traicionará, porque siempre estará ahí, porque nunca se va, porque es su escudo, simplemente porque se acostumbró a ella.

Nos viene bien cuando necesitamos reflexionar, tomar decisiones, encontrarnos con nosotros mismos, entonces es cuando su compañía es lo que mejor nos viene.

Pero como todo, está la otra cara de la moneda, cuando su compañía nos desgarra el alma, cuando su compañía nos angustia, nos hace un nudo en la garganta que nos cuesta respirar, cuando su compañía es lo que más odiamos en ese preciso momento, cuando su presencia nos mata, sentimos como los afilares se clavan por cada poros de nuestra piel, sentimos como nuestro corazón se encoge cada vez más y tenemos miedo que deje de latir, sentimos el dolor, sentimos la traición, sentimos tantas cosas y ninguna buena que es cuando queremos expulsar a soledad de nuestra vida, entonces es cuando nos damos cuenta que siempre ha estado ahí, esperando su turno, que nunca su compañía fue buena, que nos ha engañado, que ha esperado ese momento para absorbernos, para enseñarnos que el sufrimiento no es llevadero, que su compañía nos hace más mal que bien, que ella está ahí, para hacernos sentir que nuestras vidas están vacía, carente de sentido, que si quiere puede arrancarnos el corazón, sin que nos demos cuenta, sin que queramos...

Solo depende de nosotros si esta batalla la podemos ganar o no. Depende de nuestras ganas de vivir, de hasta donde somos capaces de llegar, del valor que le damos a nuestra vida, de cuantos somos capaces de querernos, de saber poner la primera piedra para hacer un camino, de saber hacer que el dolor nos fortalezca, de reconocer que los enemigos nos hacen fuertes anta la adversidad, de mostrar una sonrisa, de restar importancia a las cosas carente de significado.

Pero a veces el pozo es tan profundo y es tan difícil salir de él, que necesitamos media vida para darnos cuenta que la salida estaba delante de nosotros, que solo necesitábamos un empujón, una mano amiga, una luz que nos guíe...

Pero entonces nos damos cuentas que somos un niño, solo antes el mundo, donde cada uno actúa según intereses propios, donde el egoísmo está a la orden del día, donde no hay amigos, donde nadie ayuda sin beneficio propio, donde tú no eres nadie y entonces, ella vuelve a acudir a ti, fiel como siempre, perversa, maliciosa, traicionera, oscura.

Solo depende de tu fuerza de voluntad en caer o seguir adelante, pero a veces nos gustaría tanto un gesto, una caricia, un abrazo, unas palabras que nos digan que todo irá bien, que nada puede salir mal, que ella, Soledad, no es más que un espejismo, que nada es real...

De ti depende de que ella se haga dueña de tu alma y de tu vida, de ti depende tantas cosas que en ocasiones no nos damos cuentas, solo somos vulnerables a su encanto, en ocasiones somos tan frágiles, que se nos rompe el alma con una simple mirada.

Sufrir, aguantar el dolor, llorar... debería de ser erradicado del mundo, pero al no ser posible, solo lo debemos aceptar como parte de nuestro aprendizaje de la vida, para que nos haga fuerte, para que nos enseñe a usar la capa que nos haga sentir cada vez más lejana a Soledad, que nos enseñe a evitarla, que nos enseñe como hacer que su compañía no nos dañe.

Todo, depende solamente de ti.

viernes, 8 de junio de 2012

Un dato de interés

Como ahora no tengo mucho tiempo de comentar algo que se podría alargar más de lo deseado, solo quiero añadir a mi entrada anterior esta noticia:


Juzguen por vosotros mismos, y que luego no me llamen exagerada.

jueves, 7 de junio de 2012

Si España gana, nos olvidamos de la crisis

Aún recuerdo en las elecciones, cuando el Partido Popular ganaba las elecciones, una gran mayoría de España lo celebraban con banderines, cohetes, saltos, gritos, alegrías y hasta con fiesta. Meses después, esas mismas personas salían de huelgas para manifestarse en contra de lo que había votado y renegar haber estado anteriormente a favor del partido que estaban criticando. Hipocresía.

Recuerdo que unas de las cosas que nos prometió el señor Rajoy era más puestos de trabajos. No sé si reír o llorar, pero ¿donde están esos puestos de trabajos? 

Hace poco vinieron aquí lo de la luz para cambiar los contadores, para leerlo desde la centralita, porque el gobierno lo exigía y así se leía el consumo real. Claro, para despedir a esos señores que se dedicaban a ir casas por casas para estafar a los consumidores de turnos, como da de vuelta la vida.

Hoy justo, he podido ir a la oficina de ¿¿empelo??? y he visto como una mesa donde siempre habían dos chicos amables y te atendían, estaba hoy desierta, el ordenador había desaparecido, en su lugar había bandejitas de papeles y una mesa con teléfonos para coger cita previa. Más despidos, sí señor.

Justo hoy también, he visto como en la puerta del centro de salud se manifestaban todos sus integrantes, tanto médicos como esos amables (¡Ja!) administrativos para decir "No a los recortes" y he visto como las gentes pasaban de ellos y exigía "que prestaran más atención a los ciudadanos y dejaran de estar en la calle fumando y quejándose".

A mí siempre me ha parecido la vida una ironía donde abundan la hipocresía. Las gentes piden algo y luego no lo quieren, pensaban que Rajoy salvaría a España y han visto que no y ojo, que no me inclino a favor de ningún partido político, pero justamente el Partido Popular sería lo último que hubiera votado, sabía que llevaría al fracaso y descontento de las gentes, pero no sé en que pensamos la mayoría de las veces para votar lo que votamos, solo espero que a esos votantes le hayan pagado por esa papeleta, a modo compensación vamos.

Y ahora mientras se gastan lo poco que le quedan en salvar a Bankia, recortamos el salario, ponemos más peaje, subimos las tasas y no sé que más impuestos... eso sí, a los Españoles nos importa una mierda, total, si vamos a subir la tasa de morosidad y que se jodan las financieras y demás.

Y mientras nos quejamos de la crisis, de que no encontramos trabajos, España sigue siendo una casa de putas (con perdón a las señoritas de la profesión), que los extranjeros siguen entrando y cobran todas las ayudas mientras que los de la casa (españoles) pierden sus casas, se quedan en la calle y muchos con hijos de meses.

No es por ser racista, creo que podemos convivir todos perfectamente, pero cada uno con los suyos y si no, que me expliquen porque un chino no paga durante los cinco primeros años ningún impuesto y luego solo tienen que cambiar el nombre de la tienda durante otros 5 años, mientras que un español paga impuestos por un tubo, por lo que su empresa no le generaran un euro de beneficios hasta pasado 10 años. Que me expliquen también por qué a una mora o a una sudamericana le ayudan dándoles trabajos, una ayuda de no se cuantos euros al mes y luego va a una española con hijos que lo necesita para vivir y se ríen en su cara. O que me expliquen también porque a los extranjeros se le facilitan viviendas, justamente las viviendas que expropian a los españoles que no pueden pagarlas porque prefieren dar de comer a sus hijos antes que tenerlos desnutritidos.

Pero a pesar de todo, a pesar de criticar a Rajoy, de quejarnos de la crisis, de desear que el inmigrante vuelva a su casa, de ver la falta de trabajo.... ¡¡SEÑORES!! De todo eso nos olvidamos si España gana la Eurocopa. Hipocresías, hipocresías....

martes, 5 de junio de 2012

¿Pensar con la cabeza o el corazón es ser extremistas? ¿Los extremos son malos?

No será la primera vez ni la última que diga en un blog que, aún sin haberme leído ningún libro de Carmen Posada, me encantan sus artículos los cuales, en la mayoría me siento completamente identificada. Imagino que el temor a leer algo diferente y que rara vez leo algún libro de un escritor español, ha hecho que aún no me haya leído ninguno de sus libros.

¿Por qué cuento eso? Pues resulta que el otro día leyendo sus artículos nuevos y que tenía pendientes por leer y releyendo algunos viejos que me gustaron en su día, leí uno que me llamó enormemente la atención. En él hablaba más o menos (lo explico con mis palabras), cuando se le pregunta a alguien a la hora de tomar una decisión, la mayoría (por no decir todos) respondía que se guiaban por el corazón y no por la cabeza.

En este artículo Carmen medio se disculpa autodefiniendose como mujer fría por llevarse más por la cabeza que por el corazón. Me pareció curioso, que por una vez más, coincidimos en una misma opinión. 

Todo eso me llevó a pensar si realmente las personas nos dejamos llevar por el corazón hasta que, como diríamos vulgarmente, nos "la clavan por detrás" o solo es fruto de una inmadurez o falta de experiencia. Fue entonces cuando me dio la curiosidad (sana o insana depende como se mire) de leer los comentarios que le habían dejado y fue uno de ellos el que me llamó la atención, citaba al maestro Buda y decía algo así como "si tienes que elegir un camino, tomas el del medio"

Investigando un poco esa frase, veo que Buda enseñó que los extremos suelen llevar al fracaso, Buda enseña que el autentico equilibrio es lo que llama "el camino del medio"

Así que pensando un poco, ¿pensar tanto con el corazón como con la cabeza está mal? ¿Son tan malo los extremos? 

He querido recopilar pasajes de mi pasado para saber si en algún momento de mi vida me he dejado llevar por el corazón, llegué a la conclusión de que no, hasta que este fin de semana pasado, al encontrarme con CD de Laura Pausini, decidí ponerlo en el coche cuando me disponía a ir a casa de mis padres y cual fue mi sorpresa que canción tras canción me recordaba a mí misma dejándome llevar por el otro extremo, es decir, por el del corazón.

Hablar en una misma entrada de Carmen Posada, Buda y Laura Pausini suena cuanto más surrealistas, pero cuando pensamos que estamos hablando de puntos extremistas y "el camino del medio", empieza a cobrar sentido.

Así que recopilando un poco, podemos decir que las personas se dividen en dos extremos, uno que se deja llevar por lo que "dicta" el corazón, algo así como las canciones de Laura Pausini (que son más canciones de desamor pero bueno, se puede decir que es así), el otro extremo al estilo Carmen Posada que solo se deja llevar por lo que su cabeza "le ordena" y una minoría casi inexistente que está en términos medios como enseñó Buda.

Pensándolo bien, elegir "el camino del medio" es desde luego la mejor opción sin dudas algunas, pero mi duda es, ¿siendo las personas tan emocionales y la mayoría dejándonos llevar por los impulsos realmente será fácil tomar esa opción? Pensándolo así, de ahí venga mi descripción de "minoría casi inexistente", aún no conozco a nadie con la suficiente paciencia para meterla en ese grupo.

El "grupo" al estilo Carmen Posada, lo veo en desventaja frente al otro extremo. Partiendo con la base de que la mayoría de las personas nos dejamos llevar por lo que está "políticamente correcto", rara vez las personas eligen lo que ven apropiado para sí mismo y para lo que apetece en ese momento. Con ese "principio" presente, es cuando comprendemos que para dejarnos llevar por la cabeza, o bien tiene que ser una persona fría, una persona egoísta, una persona egoísta y fría o simplemente una persona que se cansó de pensar en los demás y empieza a pensar por sí misma, una persona que se cansó de que le "rompieran" el corazón.

Ahora que lo pienso, nunca entendí la expresión "romper el corazón", aunque siempre las usé a modo de expresión en mis escritos porque quedaba "más guay", sí entiendo que te pueda "doler el corazón", para bien o para mal, a tod@s nos ha pasado, pero "romper el corazón" aún escapa de mis conocimientos. 

Al final me lío más de lo que quisiera. Como decía, una persona que sufre más de lo "debido", al final puede optar por el extremo de pensar y recapacitar las cosas antes de decidir, pensando cautelosamente la manera de no salir perjudicado de todo eso, pero, ¿eso le convierte en una persona fría? ¿eso le convierte en una persona egoísta? Muchos dirían que sí, pero pregunto yo, ¿esa persona que le hizo llorar, esa persona que "le rompió el corazón" pensó alguna vez en él/ella haciéndole daño y haciendo que pasara de un extremo a otro? Lo dejo ahí que lo penséis y recapacitéis.

Much@s me dirán que pensar así equivale a pensar a "que el amor es una mierda". No lo creo así ni mucho menos, que a veces lo es, no hay dudas, pero no siempre ha de ser así. Tampoco creo que el amor ha de ser pensado, pero hoy en día tampoco creo que el amor ha de llevarse por impulsos. Me explico, al principio pensaba que en el amor había que dejarse llevar por los sentimientos del momentos, por lo que nos "dictaba" el corazón. Con el tiempo, he aprendido que el "corazón" es tan caprichoso y a veces tan cruel, que es como un niño pequeño, lo mismo hoy podemos querer a alguien con "toda nuestra alma" que mañana lo "odiamos con todo nuestro ser".

Mucho me dirán, eso no es amor. Ahí es cuando yo digo que estáis equivocados amigos. El amor y el odio van siempre de la manos, siempre he pensado así y lo sigo pensando. Para saber amar, has tenido que aprender a odiar y en una persona a la que queremos es tan fácil hacer pasar de un sentimiento a otro que a veces nos descoloca.

Evidentemente no es lo mismo odiar a tu peor enemigo que sentir esa contrariedad por tu pareja, cuando hace algo que nos molesta, cuando nos dice algo que nos hace sentir mal, una simple frase mal dicha, es cuando no sentimos amor, sino esta rabia por dentro que dices "si fueras otra persona, otra historia se escribiría".

A lo que me refiero, que me he vuelto a liar, es que pensar con la cabeza en ocasiones, o siempre, está bien. Es decir, es mejor pensar si realmente esa persona merece la pena o no antes de dejarnos llevar por lo impulsos y latidos del corazón en vez de pensar y recapacitar si lo que sentimos no es amor sino atracción, pero, ¿qué me dices de la otra parte, qué siente la otra parte, la otra persona?

Cuando hablamos de los sentimientos al estilo Laura Pausini, la cosa cambia por completo. Es lo más parecido que veo a una montaña rusa, tan pronto sube como baja. El corazón te da un vuelco tan solo escuchar su nombre, se habla de mariposas en el estómago, y se habla de mares de lágrimas cuando nos "han roto el corazón".

Ahora es cuando pienso que todas las veces que "nos han roto el corazón" es porque hemos querido. Porque no hemos pensado con la cabeza, porque no hemos sabido ser frío, no hemos visto las posibles consecuencias.

Lo peor de todo eso, es que siempre alguien nos avisó, alguien puso por nosotros cabeza cuando nosotros pusimos corazón, no escuchamos, no queremos dar la razón, nos queremos ser razonables, es cuando somos animales, cuando somos seres irracionales, es cuando desnudamos nuestra alma, cuando nos exponemos a que nos haga el daño que la otra parte quiera, que se rían de nosotros, pero a pesar de todo, siempre habrá una mano amiga, una cabeza que piensa por tí y un "te lo dije" o "te avisé" que nos hará sentir aún más culpable.

Lo que me pregunto es como ser lo suficiente lógico e irracional para tomar "el camino del medio" del que habla Buda. Las personas tendemos a irnos a los extremos que nunca reconocemos que puede existir algo "intermedio". Es como cuando discutimos, siempre hay alguien que dice blanco y la otra parte negro, pero nunca reconocemos que puede ser gris. Si las personas somos cabezonas por naturaleza y releyendo ese escrito, también somos extremistas, pero al fin y al cabo, son elecciones que hacemos cada uno durante el trayecto de nuestra vida, ¿no se nos permite al fin y al cabo equivocarnos y aprender? Pues por esa misma lógica, no será tan malo equivocarnos eligiendo un extremo, estoy segura que tarde o temprano, caeremos, nos levantaremos y será cuando veamos antes nuestros ojos el famoso "camino del medio".

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Para terminar, quiero compartir con vosotros el enlace para que podáis ver los artículos de Carmen Posada, el extremo frío que se deja guiar por la cabeza, pinchando aquí. Y como no, os dejo de paso un vídeo del otro extremo, Laura Pausini, uno de los que más me gustaban en su día, por no decir una de mis favoritas. Sobre el maestro Buda, en nuestro amigo google os saldrá multitud de cosas.


viernes, 1 de junio de 2012

Feliz cumpleaños

Felicitar a alguien por su cumpleaños es tarea fácil. Lo difícil es cuando lo quiere hacer de forma especial y no te sale. Sé de sobras que te mereces algo más que una simple entrada, que te mereces más de lo que te pueda llegar a dar, pero lo único que tengo es eso, una entrada y un intento de decirte algo.

Hablar no es mi fuente y mucho menos expresarme mirándote a los ojos, porque me haces sentir como la primera vez que te vi, porque me haces recordar el primer beso que nos dimos, porque me hace reflotar viejos sentimientos y florecen otros nuevos.

Como ves, ni siquiera sé desearte un feliz cumpleaños sin hacerte sentir única, sin hacerte sentir especial, sin hacerte ver que eres mucho más de lo que te pueda hacer creer. 

Solo quiero desearte un año más mis mejores deseos para ti, a ser posible junto a mi, como llevas haciéndolo todos esos últimos años, porque cada día me haces feliz, porque el paso del día te sienta bien, porque, aunque no te lo diga nunca, eres el pilar básico para levantarme día tras día.

Cumples un año más y decir un simple "Felicidades" no es lo que te mereces, no de mi parte al menos. Te merece por una vez sentirte única, te merece sentir que no es un simple cumpleaños, pero no me queda ya nada que ofrecerte, no me quedan ya palabras que decirte, no me queda ya nada que pueda al menos, robarte una sonrisa.

Porque para mí eres grande, para mí eres la estrella fugaz que escapa de nuestras miradas, la luna que se macha cada mañana, el sol que se esconde tras las nubes, el pájaro que vuela en busca de libertad, simplemente eres la persona que ocupa mi corazón en todo su esplendor.

De sobras sabemos que las palabras se las llevan el viento, pero por ti, cualquier cosa haría, incluso escribir en un papel un simple "Te quiero" con la tinta de mi sangre. Todo vale, ninguna excusa sirve, porque tú te mereces más de lo que yo te pueda dar, porque simplemente te quiero, porque no por ser tu cumpleaños te escribo eso, simplemente porque necesitaba una excusa para hacerlo, un motivo para decirte simplemente que eres la musa de mi inspiración.

Feliz cumpleaños mi niña.