miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Principito, ¿cuento de niños chicos?

Esta mañana me he vuelto a leer El Principito, será la tercera o cuarta vez que me lo haya leído ya. Esta vez lo he hecho como tanto me gusta, con un cuaderno y un boli a lado para apuntar anotaciones que luego me gusta leer y he decidido hoy hablar de ello, del Principito, no de mis anotaciones.

Antes de empezar me gustaría destacar que si aún no lo has leído, en vez de leer esta entrada, leete el libro, es mucho más profundo si lo sabes entender y luego si quieres, leete mi entrada, luego no quiero problemas porque te has leído mis paranoias antes que el libro, además, que en un rato te lo lees y seguro que te gusta, pues es uno de mis libros que siempre están en recomendando entre otros.

Debo reconocer que el tema de la boa cerrada y abierta me fascina mucho. Imagino que quienes lo hayan leído no entenderán esta fascinación, y otros, que al igual que yo, saca este niño interior que tenemos dentro y que nos enseña a sacar. Pero sí, el tema de la boa y demás me fascina, como un dibujo con forma de sombrero puede ser una boa que se ha comido un elefante. Es fascinante la imaginación humana y si no, que se lo expliquen a  Antoine de Saint- Exupèry, porque la verdad, en su día, debió de ser una persona digna de admirar.

Debo reconocer que en ciertos aspecto me siento muy identificada con  Antoine de Saint- Exupèry, en especial a como siente esta soledad, podemos recordar sus famosas cartas, en una de ella, Saint-Exupèry escribió a un amigo: "Aquí se está lejos del baño de odio, pero, a pesar de la amabilidad de la escuadrilla, reina un poco de miseria humana. Nunca tengo a nadie con quien hablar... Tengo con quien vivir, pero ¡qué soledad espiritual!".

Reconozco que cuando leí ese trozo por primera vez, los vellos se me pusieron de puntas, hay tantas cosas ahí encerradas y que muchos no sepamos ver. Yo creo que en vez de aviador y escritor, hubiera sido mejor filósofo, su manera de pensar es digna de admirar.

Centrándonos de nuevo en el libro, en el Principito, realmente me planteo si fue escrito para niños en vez de para adultos. Hay una frase que dice el pequeño príncipe: "Todo recto no se puede ir muy lejos...", en la cual, hay una pequeña reseña en la que explica que "Tan sólo seremos felices cuando marchemos en la dirección correcta, la que tomamos desde el principio, despertándonos del barro...". Desde luego, que el camino puede ser largo y pesado, pero no siempre el camino recto será el verdadero.

Al igual que la parte de la boa, la historia de la rosa también me fascina bastante, en especial cuando el zorro (otra historia que me encanta) le dice que "Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos". Y cuanta razón hay en todo.

He estado pensando y la verdad, que en nuestra vida diaria hay una rosa especial que nos parece distintas a los demás, me refiero especialmente a esta mascota que tanto queremos, que damos hasta nuestra vida por ella, que para muchos serán un perro/gato/pez/tortuga/loquesea más, pero para nosotros siempre serán únicas y exclusivos.

Pensar en ello me apena un poco cuando recuerdo a cierta gata que es una de mis mayores debilidades, debe ser verdad cuando dice que "uno se expone a llorar un poco si se ha dejado domesticar". Al fin y al cabo, la relación mascota-persona nos domesticamos uno al otro.

"Te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos". Esa frase que le dice el zorro al niño está tan llena de realidad que me hace en un segundo comprender muchas cosas de días atrás.

Cuando muchas veces nos dicen que en ocasiones debemos callar en vez de hablar, deberiamos hacer caso, el lenguaje, las formas, y el como lo entiendas, puede llegar a dar muchos malentendidos entre dos personas, no somos capaces de verlo, solo somos capaces de hablar palabras vacías sin argumentos y sin sentirlas.

La verdad que las personas tendemos mucho a hablar, en ocasiones dañando y en otras mintiendo. Eso hace que los sentimientos en ocasiones se nos haga irreal, como nos dice "y uno se deja llevar por las palabras, las cuales engañan tanto como los sentimientos". No creo que tenga que añadir mucho aquí.

Podría decir que el Principito nos enseña tantas cosas que muchos tenemos olvidadas. Olvidamos a veces el por qué queremos tanto a tal cosa o persona, olvidamos por qué sufrimos, olvidamos en ocasiones que hay cosas mas importante que nuestras prioridades y si no, que alguien me lleve la contraria teniendo como ejemplo la visita a los planetas, sí, el planeta del rey, el planeta del borracho, el planeta del rico y comparemos con el planeta del farolero.

Yo creo que no tengo suficientes palabras, ni ideas (al menos hoy) para poder describir lo que es el Principito para mí, quienes lo hayan leído y visto con otros ojos sabrán entenderme, quienes no, solo tendrá que darle una oportunidad.

Me despediré aquí con un par de frases sacada del libro y explicaciones que me han gustado muchos, y la foto de la boa y el carnero sea dicho de paso.

Hablando del carnero, yo también tengo serias dudas de saber si al final, como el bozal no tenía correas, si se comió o no a la planta.


  • Si no se arranca el mal cuando se encuentra, en cualquier sitio que esté, hay averías de luz.
  • Es tan misterioso el país de las lágrimas...
  • Tendré que aguantar dos o tres orugas, si quiero conocer las mariposas.
  • Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede dar.
  • Es mucho más difícil juzgarte a sí mismo que juzgar a los demás... Si consigues juzgarte bien, es que eres un verdadero sabio.
  • En un mundo que se había convertido en desierto, sentíamos sed de encontrar compañeros.
  • Necesitamos para existir tener a nuestro alrededor realidades que duren.
  • Los vínculos de amor que ligan al hombre de hoy a los seres y a las cosas son tan poco tensos y tan poco consistentes, que el hombre no experimenta la ausencia como antes... En esta época de divorcio, nos divorciamos de las personas con la misma facilidad que de las cosas.
  • Si libero en el desierto a un hombre que nada siente, ¿qué significa su libertad? La libertad no existe sino para "alguien" que va a algún sitio. Liberar realmente a este hombre consistiría en mostrarle la sed y señalarle el camino hacia un pozo.


- Sabes... cuando uno se encuentra tan triste, gustan las puestas de sol...
- ¿Tan triste estabas el día de las cuarenta y tres veces?
Pero el principito no respondió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario