viernes, 5 de octubre de 2012

Querernos o no querernos, es ahí la cuestión

En muchas ocasiones me he preguntado que pasaría si por algún motivo tuviera que tomar una decisión, aún sabiendo que es el camino correcto, fuera algo duro de asimilar y aceptar. Nunca he tenido la respuesta a ella y creo que ni la tendré.

No hablo de algo en concreto, hablo de algo en general y es que, la vida a veces nos ponen duras pruebas por el camino y de ahí depende que tropecemos para caer y levantarnos o para quedarnos en el suelo y tirar la toalla.

Si de algo ha servido todo lo sucedido en mi vida recientemente, ha sido para aprender a que debo quererme más, que yo soy primero y luego los demás, puede sonar egoísta dicho así, pero me planteo a mí misma, ¿si no me quiero yo, quien lo hará? Evidentemente nadie.

Como me decía una buena amiga, no recuerdo bien las palabras exactas, "si yo no me quiero y me veo fea, lo estoy proyectando a los demás y me verán así". En un principio pensé que era una tontería, pero luego me dí cuenta que lo más difícil en esta vida, no es decir "Te quiero" a alguien, sino decir "Me quiero".

Muchas personas me dirán que no es así, que hay muchos narcisista o lo que llamamos "metrosexuales", pero, ¿realmente esas personas por muy presumidas que nos parecen, se quieren a sí mismo? Es algo que debemos valorar.

Hay personas que se dejan de querer cuando sobrevaloran a alguien que quizás ni lo merece, y se dejan llevar, se descuidan, se deja... y entonces es cuando se dejan llevar por toda la negrura que le rodean, incluso le pueden llegar a afectar los rumores de las malas lenguas que hay por ahí.

Si es que las personas malas son tan víboras que no se pueden morder su propia lengua porque se intoxicaría con su propio veneno, suena cruel, pero es verdad.

La verdad que cuando las personas malas hablan mentiras para hundirnos, debemos ver la proporción de sus mentiras para saber lo falsos que son. Es una simple regla de tres, dime la magnitud de tus mentiras y te diré la magnitud de falso y mala persona que eres.

El error que tenemos muchas personas es dejarnos hundir por esas mentiras, lo difícil entonces en esos momentos es empezar a querernos más e ignorar las cosas malignas. Cuando en nuestras cosechas de triunfos hay malas hierbas que nos puedan entorpecer las victorias, lo mejor es arrancarla de raíz antes de que crezcan más.

Si es que siempre me lo han dicho, mira hacia delante que está tu futuro, se te abren muchas puertas, el pasado ya pasó, las puertas se cerraron, el futuro es grande, el pasado es pequeño.

En ocasiones es inevitable mirar atrás, a veces con tristeza, a veces con añoranza, en otras con alegría y en otras con dolor y pena, pero aún así, nos espera un futuro incierto, la mayoría de las veces prometedor y con muchas cosas buenas que nos puedan ofrecer.

En realidad las cosas no empiezan a ir bien hasta que no nos aceptamos a nosotros mismos y nos queremos más de lo que debiera, en ocasiones es la solución a los problemas.

Aunque ya me lo decía esta amiga mía, me doy cuenta ahora, de que las cosas empiezan a venir mejor cuando nos queremos, cuando empezamos a proyectar lo mejor de nosotros al exterior, cuando sabemos que valemos y cuando somos capaz de cerrar el libro de lo que nos hacía mal para abrir uno nuevo que nos hará bien.

Y yo te pregunto, ¿cómo puedes querer a alguien si no te quieres a ti mismo?

1 comentario:

  1. cuando siempre hay un principio, siempre hay un final bueno o malo, por eso en todo comienzo y hasta casi que termina tienes que pensar primero en ti, luego en ti, despues en ti y en una media a la otra persona, tambien es duro d decir pero es asi, sea amiga, amigo, amante, novio, novia porq como dije anteriormente dond hay un principio siempre hay un fin sea para bueno o para malo. ;-)

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