jueves, 29 de noviembre de 2012

Por si acaso...

Tenía una entrada más o menos preparada, con un título y solo faltaba darle unos retoques finales. Pero aquí estoy, con otra completamente en blanco y sin nada que ver con la anterior.

Como me suele pasar de vez en cuando, es una de esas veces que necesito desahogarme, escribir, soltar, gritar... de manera resumida, vaciar todo lo que llevo dentro.

El problema radica como siempre, cuando es mejor no dar detalles suficientes por si acaso... pero también se le pueden dar hostias a las personas por si acaso ¿o no? Solo pregunto, por si acaso...

Mi madre y muchas de mis amigas, desde que tengo uso de razón, siempre me han dicho que de buena soy tonta o gilipollas, según como se vea claro. Mi madre siempre me decía que mi paciencia era enorme e infinita.

Lo que mi madre nunca le dijo a nadie, que lo mejor era no ponerme a prueba, ya sabes, por si acaso... por si acaso mi paciencia no era tan infinita como parecía ser, si tenía límite y si al sobrepasar este límite esta persona buena, tonta y gilipollas pasaba a ser otro tipo de persona.

Mentiría si dijera que estoy enfadada con el mundo en general, pero es mejor no especificar, ya sabes, por si acaso... Pero la verdad es que debo de vivir alrededor de mentiras, hipocresías, falsedades, falsos te quieros, falsas amistades... en general, puede parecer un mundo sombrío y frío y la verdad es que sí.

Todo eso me crea tal desconfianza en el resto de los mortales, que prefiero no confiar, por si acaso... los palos en esta vida llueve como una noche de frío invierno, la persona que confiabas, no en el 100%, sino al 300% se convierte en el ser más dañino que puedas tener, la persona a la que desconfía sin razón, quizás es la que se merezca tu confianza, pero aquí lo hacemos siempre todo al revés, por si acaso...

Hoy en Twitter leí algo curioso, decía algo así, "Soltamos los Te quiero como si de escupir al suelo se tratara", no recuerdo exactamente la frase, pero más o menos era así. La verdad que no podría estas más de acuerdo con esta frase que lo podría estar de otra.

En este mundo de apariencias, de doble moral, doble cara, donde públicamente no hacemos algo por si acaso, donde no mostramos nuestra verdadera cara por si acaso, donde las mentiras se nos clavan como puñales, pero las verdades las disfrazamos como si fueran bromas... todo por si acaso.

Decir ciertas cosas, solo por si acaso, como si escupiéramos, como si quisiéramos reservar algo para un futuro por si acaso... por si acaso nos hiciera falta, por si acaso nos arrepentimos  por si acaso me es de utilidad, por si acaso tantas cosas.... y nada a la vez.

Nunca me gustaron las personas que antes cosas serias, te saltan con otro tema o elude sus responsabilidad, ignoro por cual razón, mentiríamos si algunos dijésemos que no lo hemos hecho en alguna ocasión, por si acaso dañamos, por si acaso perdemos a esa persona, por si acaso me equivoco, por si acaso.... pero en ocasiones tenemos que olvidar ese por si acaso y decir la verdad.

En mi mundo frío y sombrío, escribiendo esas líneas, sin miedo a el por si acaso, haré pública esta entrada, sabiendo sus posibles consecuencias, pero aún así, en el fondo de mi ser, hay un por si acaso...

Pero es que seamos sinceros, en todas nuestras acciones siempre hay un "lo hago por si acaso..." por si acaso me sale bien, por si acaso ocurre eso, por si acaso tantas cosas...

Yo ya no espero nada bueno en esta vida, muchos me diréis que soy joven, puede ser, pero cuando una persona se siente derrumbada con la vida, destrozada por las traiciones y de la que es incapaz de aceptar un mano amiga, la vida carece de sentido.

De manera resumida, solo quería decir con esta entrada, que nada es infinito y que mejor no poner a prueba la paciencia de nadie por si acaso, por si acaso la puede dañar de verdad, por si acaso puedes romperle un trozo de su alma, por si acaso tantas cosas... y encima ninguna buena...

Solo deciros, que a la hora de hacer algo, pensar si acaso pudiera ocurrir lo contrario a lo que creéis .. nunca está de más pensar en todas las consecuencias que tuviera nuestros actos, por si acaso.

lunes, 5 de noviembre de 2012

RIMA XI


—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú

Gustavo Adolfo Bécquer.

sábado, 3 de noviembre de 2012

En el camino....


En el camino aprendí,
que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír
ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer...

En el camino aprendí
que estar solo no es soledad,
que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir
es silenciar la verdad.

En el camino aprendí
que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor
y como esa flor morir,
pero en su breve existir,
fue todo aroma y color.

En el camino aprendí,
que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser
cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir
y no querer aprender.

En el camino aprendí
que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don
que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil
que ser un buen servidor.

En el camino aprendí,
que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez
ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal
y a idiotas con altivez.

En el camino aprendí
que es mala la caridad
del ser humano que da
esperando recibir,
pues no hay defecto más ruin
que presumir de bondad.

En el camino aprendí,
que en cuestión de conocer,
de razonar y saber,
es importante, entendí,
mucho más que lo que vi
lo que me queda por ver...

Rafael Amor

jueves, 1 de noviembre de 2012

Somos lo que soñamos ser


“Somos lo que soñamos ser y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Cada día es una crisálida, cada día alumbra una metamorfosis. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo.

La vida es un acto de resistencia y de re-existencia; vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Somos lo que recordamos, la memoria es nuestro hogar nómada.

Como las plantas o las aves emigrantes, los recuerdos tienen la estrategia de la luz. Van hacia adelante, a la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor.

Hay un dolor parecido al dolor de muelas, a la pérdida física, y es perder algún recuerdo que queremos. Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida.

Por eso, hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía como espuma en las olas, se alzan los sueños.”

Manuel Rivas.